Llegó Halloween [FanficxYaoi]Hetalia USAxUK

– Por lo mismo te tengo que ayudar – Cierto rubio pequeño miraba al mayor con sus destellos verdes, había llegado Halloween y aún no tenían listo el traje del pequeño.

– Es que yo quiero de súper héroe y no de escudero como todos los años Arthur – Los dos se miraban y claramente sabían que si no se ayudaban no terminarían a tiempo para ir a pedir dulces.

– Bueno…pásame la tela roja. ¿Una capa no? –

– Sí, ojalá que tenga una gran A en la parte de atrás y en el pecho también. Porqué soy el héroe – El pequeño de ojos azules miraba como su tutor cosía desesperadamente para poder terminar el traje que ocuparía el menor.

– ¿Qué te parece está A? –

– Está perfecta, pégala a la polera azul, quedará más lindo –

– Bien, bien- Arthur cosió el detalle a la polera y le puso la capa. Ya eran las ocho de la noche y vendrían los pequeños a buscar a Alfred para comenzar el recorrido por las  casas del vecindario.

– Qué bien… ¡Soy el héroe! Gracias Arthur – El pequeño miraba como su tutor simplemente se estiraba e iba por los dulces y la bolsa del pequeño.

– De nada Alfred, toma me traes dulces ¿Está bien? –

– Por supuesto –

El timbre sonó fuertemente en la gran mansión del inglés y fueron a la puerta, allí estaban una tropa de pequeños con diversos trajes. Extrañamente había desde un robot hasta una bruja con su escoba.

– Ya suerte y aquí tienen los dulces – El mayor repartió un puñado a cada uno y les sonrió ampliamente.

– Miren…soy súper Alfred –

– Ya vamos Alfred, gracias Arthur – Dijo una pequeña morena mientras el grupito se iba hacia la casa del frente.

Ya había comenzado Halloween.

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Anonadado [Fanfic x Andrea Gift]

Ludwig no podía creer lo que sus ojos veían, era realmente la mujer más bella del mundo. Estaba completamente anonadado y ella era la causante de todo.

Mimí, Xanxisk y Griffmoon es el trío de amigas más  explosivo que podrás ver años luz a la redonda, de nacionalidades diferentes y a pesar de que no tienen gustos en común, hay algo, un pequeñito centímetro en donde pudieron conocerse y ser tan buenas amigas.

Hoy, su día consiste en ir al palacio de gobierno para poder cubrir una entrevista que la mayor debe efectuar, para ello sus amigas la ayudan. Mimí en la cámara y Xanxisk en Fotografía. Nunca pensaron que llegarían tan lejos, ni menos que tendrían que entrevistar a algunos países en su visita con el mandatario presidencial chileno, Marco Enríquez- Ominami.

– Buenos días, venimos de 24 horas. Somos las corresponsales para Japón, Alemania, Estados Unidos e Inglaterra – Dijo Mimí, la más alta del grupo.

– Si, por favor adelante. Aquí tienen sus credenciales – El guardia del palacio les paso las credenciales que decía “Prensa” y su nombre.

– Muchas gracias – Griffmoon, paso a adelante en la fila que debían caminar, tenían que partir con Japón.

– No puedo creer que le voy a sacar fotografías a Japón – Decía Xanxisk en una especie de susurro a Mimí.

– Créelo…yo también estoy emocionada – Mimí y Xanxisk a pesar de los años seguían siendo tan hiperventiladas como siempre.

– Permiso – Dijo Griffmoon al ingresar al salón de palacio que tenían encargado para el oriental.

– Adelante – Un japonés de porte gallardo con anteojos recibió a las jovencitas.

– Mucho gusto, venimos de 24 Horas, estamos para la entrevista. Mi nombre es Griffmoon, ellas son Xanxisk y Mimí.

– El gusto es mío señorita Griffmoon, un placer para usted también señorita Xanxisk. No puedo decir lo mismo señorita Mimí… hace mucho que no nos visita – Dijo el de lentes.

– ¿Lo conoces? – La más bajita de cabello corto se sorprendió ante la relación entre el embajador y su amiga.

– Si…Xanxisk Wataru Habashi1, embajador – Mimí los presento, algunos trabajillos en la embajada y había logrado ser muy buena amiga de Wataru.

– Ahh… que bien –

– Bueno…señoritas, allí viene Japón-san. Me permiten un segundo – El joven se retiró del recinto destinado para la entrevista.

– Japón-san… ellas son Xanxisk, Griffmoon y Mimí-san y son las periodistas que lo entrevistarán – Watanaru  los presento y fue en busca de té para su país.

La entrevista pasó sin problema alguno, el inglés fluido de la norteamericana y las luces de Mimí no molestaron al creciente país, el cual se mostró amable con ellas, cómo también no dudo en aceptar cuando le pidieron una foto con ellas.

– Ahora tenemos Alemania – Mimí tenía el itinerario y mientras Griffmoon tomaba notas en su croquera para luego armar la entrevista escrita.

– Por aquí – Xanxisk encontró rápidamente la puerta que estaba designada para dicho país  – Permiso – Dijo la más bajita.

– Adelante – Un rubio de ojos azules hablaba con un albino que se encontraba a su lado. Siempre su hermano se metía en los momentos más inoportunos.

Griffmoon, Mimí y Xanxisk entraron rápidamente al salón donde el país germánico se encontraba.  Ludwig no podía creer lo que sus ojos veían, era realmente la mujer más bella del mundo. Estaba completamente anonadado y ella era la causante de todo.

– Ohh~~~… Mucho gusto señoritas…Gilbert Weillschmidt – El albino de ojos rojos se arrodillo frente a Mimí, al parecer su hermano no podía articular palabra alguna.

– El gusto es mío… Meems Asakura – Dijo Mimí, en parte la presencia del albino la perturbaba en cierta parte.

– Somos las periodistas de 24 horas, venimos a entrevistar a Alemania – Dijo Griffmoon, su cabello corto y sus ojos claros hacían que el imponente país se quedara totalmente mudo.

– Eh…sí…sí, Gilbert es mi secretario. Siéntense por favor – Ludwig estaba en parte tan anonadado que no sabía qué hacer.

Por otra parte Xanxisk y Mimí habían visto la cara que le propinaba el país a la norteamericana.

Ahí en ese momento la norteamericana comenzó su entrevista, encontraba guapo al país que entrevistaba, pero ella era profesional y nunca se comprometería con él.

Una par de horas más y con el secretario de Alemania a cuestas lograron terminar las entrevistas a tiempo para ir a editar y trabajar en el resto de las cosas.

– Y ¿Hasta cuando se quedan Gil? – Mimí realmente se había llevado bien con el albino.

– No lo sé, cuando termine la conferencia Ludwig no tiene más cosas por hacer, al fin y al cabo los jefes por algo están ¿no? – El secretario miraba con cara de más que amigos a la jovencita.

– Sí…si eso creo – Mimí le encantaba cómo era el albino, era chistoso, agresivo y muy caballero.

El albino y la morena se dieron los teléfonos, se juntarían después para que pudieran conversar después de la conferencia.

– Mimí-chan te envidio… nunca pensé que te llevarías tan bien con Gilbert – Xanxisk estaba un poco celosa de la relación de Mimí con Gilbert, pero eso no importaba al fin y al cabo podría también ser su amiga.

– Yo también – Dijo Griff, la periodista del grupo estaba realmente anonadada con la belleza del alemán, lástima que no podría estar nunca más con él.

– Ya vamos más rápido chicas, tenemos muchas entrevistas que editar y aún más hay que tenerlas listas para las 8 – Mimí apuro a las chicas para que entraran a la gran van para 24 Horas.

La tarde paso rápidamente para el trío de amigas con mucho trabajo y copuchas del trabajo, habían ascendido a Griff y comenzaría a dar las presentaciones de Internacional en inglés.

– Esto hay que celebrarlo – Mimí ya tenía pensado todo, Gilbert ya la había llamado y habían quedado, en ir a un Pub con Gilbert, Ludwig y un tal Heracles amigo de Gilbert.

– Bueno…pero ¿Para donde vamos? – Xanxisk presentía algo extraño en la actitud de su amiga.

– Ya lo tengo todo planeado, no te preocupes – Mimí tomo al par de amigas y se fueron a su departamento, se arreglarían y saldrían en el auto de Mimí.

Un Par de horas después ya estaban  en la puerta de un pub bastante conocido en Vitacura con su mejor pinta.

– Hola…buenas tenemos una reserva – Dijo la más alta, siempre le gustaba llevar la ventaja en todo tipo de cosas y le encantaba organizar juntas

– ¿A nombre de quién? – El joven de la puerta miraba de arriba abajo a la mayor de las amigas, realmente bonita pensaba.

– Señor Weillschmidt – Dijo Mimí, el par de amigas atrás se miraron atónitas frente al nombre que había dicho la menor.

– Por favor por aquí – El joven las guió  hacia un lugar cerrado que seguía manteniendo la infraestructura del local, allí estaba el albino, un rubio y un moreno.

– Gilbert – Dijo Mimí al ingresar al salón, allí el jovencito les tomó la orden y se retiró.

Ahí estaban un moreno griego, bastante alto de cuerpo escultural. La sudadera blanca que traía marcaba cada uno de los músculos que tenía.

– Mimí, Xanxisk, Griffmoon él es Heracles, es griego y pues vino en nuestra comisión – El albino ya había inspeccionado a las chicas y realmente la que más lo atraía era lejos la morenaza de Mimí.

– Mucho gusto – Mimí y Griffmoon se sentaron en el gran sillón del pequeño salón, siendo Ludwig y Gilbert escoltándolas.

– Y aparte del periodismo ¿Qué te gusta? – Ludwig sabía que su español era muy malo, pero no quería desaprovechar la oportunidad que el destino le traía.

– Bueno… me encanta dibujar, en algún momento quise ser Ilustradora de Cuentos, pero no lo realice…. aquí en Chile ese tipo de trabajos son para un grupo reducido de personas, las cuales tienen contactos y ese tipo de cosas – Ludwig sentía como cada palabra que articulaba la norteamericana hacía que su corazón se volviera cada vez más débil.

– Que mal… yo soy ingeniero, pero tu sabes la política, el país todo me consume y realmente no tendría tiempo para hacer ese tipo de cosas – El rubio estaba bastante nervioso, pero no era la presencia de la chica, si no el saber que Heracles y Gilbert veían cada movimiento que él realizaba.

Xanxisk estaba encantada, Heracles era realmente muy dulce y atento a pesar de la apariencia intimidante que tenía, según no que hablaban tenían una gran cantidad de cosas en común.

– ¿También te gustan los gatos? – La de cabello corto miraba atentamente al griego, no sabía que los griegos fueran tan inteligentes y guapos.

– Si…me encantan y lo mejor es que como me encanta dormir ellos me acompañan – La chilena era realmente muy dulce para él, pero confusamente le encantaba.

Por la parte de Gilbert y Mimí, ellos ya no hablaban, simplemente se besaban. Nunca pensaron que encontrarían a alguien tan igual, en un par de horas conversando. El vestido de la morena estaba casi en el muslo y si no fuera porque en menos de 2 metros de distancia de Ludwig ya estarían completamente en el sillón.

– Gil…vamos mejor – Mimí rápidamente tomo la mano del albino y lo dirigió al baño… quizás que cosas harían sin que las otras parejas lo vieran.

– Vaya sí que son rápidos – Griffmoon estaba atenta a cada movimiento de la menor, supuso que la cara de felicidad se debía en parte al secretario del alemán, pero nunca pensó que pasaría todo tan rápido.

– Lo único que me tranquiliza, es que para Gilbert es la única mujer después de Elizabeth. De hecho pensé que no lo superaría, la quería muchísimo – El alemán se sentía sumamente aliviado y su cara se relajo ciertamente.

– Bueno…algo que salga bueno de todo esto – Griffmoon, estaba decidida, si no era esta noche no era nunca.

– Sí… – Ludwig miraba con ojos brillantes a la norteamericana y es que no había conocido a nadie con esa belleza y actitud.

– Te vez feliz – Griffmoon estaba atenta a cada movimiento que hacía el alemán y es que no todos los días se conocía un país que fuera tan adorable como él.

– Es que Gilbo ha sufrido mucho, es mi hermano después de todo – Ludwig miraba a la chica y no sabía qué hacer, le quería decir que estaba completamente a sus pies.

– Ahh, ¿Viste la entrevista? – Estaba nerviosa, era verdad, pero no quería demostrarlo.

– Sí, quedo muy buena. Tienes una buena camarógrafa –

– Sí, aunque hubo que editar mucho, te hacía enfoques excesivos todo el tiempo –

– Me lo tendrás que mostrar – Ludwig ya estaba notoriamente más cerca de ella. Él sonrojo era mayor en el alemán y en la jovencita. Estaban ya completamente solos en donde la dulce Griffmoon no podía articular palabra al tener esos celestes y profundos ojos cerca de ella.

La cercanía no duro mucho y los labios de alemán con norteamericana se juntaron de manera dulce y cadenciosa. Lenta y tortuosamente los labios se iban conociendo, saboreando poco a poco los labios de frutilla de ella.

Griffmoon no pudo mantener la distancia que se había infringido anteriormente a su corazón que ya había entrado a su corazón. ¿Qué importaba que fuera ilógico? Al fin y al cabo ella lo amaba y él estaba anonadado de su belleza e inteligencia.

Al separarse sus labios, se miraron con un brillo dulce y tierno. Una sonrisa apareció en sus caras y simplemente lo sabían. Eso tenía que pasar, tenían que conocerse y amarse profundamente desde que sus corazones se habían flechado hacia unas horas en el palacio de la Moneda que los había acogido en esa entrevista….Ludwig wrote the Fic

La Playa [HetaliaxYaoi]: USAxUK(Completo)

Summary: Arthur caminaba descalzo por las frías playas de su isla, realmente amaba el frío de esas playas que hacían que se tranquilizara tanto. Por otro lado, cierto norteamericano va de visita a la cabaña del inglés.

Advertencia: Este Fanfic no tiene relación  con ningún país existente, armada u otra cosa. No está hecho con fines de lucro, sólo sacar a relucir mi retorcida mente. Este manga y anime no me pertenece, ni si quiera la luz con que funciona mi computador, que lo pagan mis papás en las mensualidades de la Universidad.

Dedicado a Xanxisk.

LA PLAYA

Capítulo Único

By Meems Asakura

Se sentía solo… era verdad, pero igual lo extrañaba. La reina le había dicho que lo invitara, pero ese estúpido era tan ruidoso que sería un caos en su pequeña cabañita en esa fría playa.

– Bueno… me siento realmente muy solo – Una humeante taza de té se acercó a sus labios, el té lo tranquilizaba y lo hacía sentir un poco más en casa.

Una máquina de escribir antigua, un frigo bar con un poco de comida y un gran sillón había en la sala de la cabaña. No le gustaba mucho la tecnología y encontraba que la mejor inversión que había hecho era esa silenciosa y aislada cabaña, en su tierra. Algunas montañas y campos aún eran vírgenes, en donde el frío de Islandia se contagiaba en parte en esas costas.

Las faldas escocesas sin ropa interior y su intento de independencia se agolpaban en su memoria, había sido una cruda guerra; pero había forjado aún más su corona y majestuosidad.

– ¿Arthur qué haces aquí? – Una jovencita apareció atrás de él, hace mucho que no veía al gobernante de sus tierras, en otra parte que no fuera Londres.

– Ahh Banshea… no sabía que estabas por estos sectores – El chico rubio estaba en la playa mirando el mar al atardecer, eso lo hacía sentirse aún más solo si no fuera por esa hada.

– Te noto triste… ¿No será que sufres por amor? – La jovencita tenía el cabello rojo cual fuego y los ojos verdes como el inglés.

– No lo sé…me siento muy solo – La mirada hacia el horizonte y el olear del mar tocaban y acariciaban su corazón desnudándolo poco a poco.

– Tal vez…será porque no estás con tu ser amado – Ella conocía a Arthur, desde cuando peleo con Imperio Romano para poder independizarse y era la primera vez que lo veía así.

– Sí… el problema es que es un idiota – Arthur se enojaba y se ponía totalmente feliz con simplemente poder aceptar que él hacía que latiera rápidamente su corazón.

– Y ¿Por qué no le dices? – La colorina, no entendía porque el gran imperio Inglés temía tan solo aceptar y proclamar que amaba a alguien.

– ¡Estás loca! ¡Sería horrible!… tal vez me molestaría tanto y haría que su ego aumentara demasiado – Arthur se había parado por la pregunta que la colorina le hacía, era demasiado como para decir eso.

– No lo sé…yo creo que te sientes así porque aún no se lo dices – Banshea…conocía a Arthur, sabía lo que pensaba y sabía que amaba con locura. Por algo Merlín años atrás le había dado una gran cantidad de inteligencia que utilizaba para ayudar a la gente cómo si de un sabio se tratara.

– Puede ser – Arthur miraba el cielo nubloso, era triste ver aquel paisaje.

– Oh…viene alguien, ¡nos vemos!- La colorina desapareció rápidamente y Arthur pudo ver cómo una sombra se acercaba hacia él, sentía como su corazón se aceleraba anticipando quien era la persona.

– ¡AAAAARTHUUUUUUUURRRRR! – Gritaba el norteamericano mientras iba corriendo hacia Arthur, nunca le creyó a Peter cuando le había dicho que el mes de vacaciones de él, había sido utilizado sin haber sido invitado. Corrió a pedirle permiso a su jefe y partir por el mismo mes hacia cualquier parte del mundo en donde estuviera su inglés.

– ¡¿Alfred?! ¿Qué haces aquí? – La sorpresa del inglés fue grande al ver cómo Alfred lo abrazaba efusivamente.

– Pues…vine a tomar mis vacaciones contigo… siempre lo hacemos juntos ¿no? –

– Ahh…sí, pero eso era antes, aparte íbamos en grupo – Arthur comenzaba a limpiar la arena que estaba en su pantalón.

– Ahh… bueno a mí me gusta pasarla contigo, mi jeep esta justo en tu cabaña. Pensé que ya no estabas cuando entre – Alfred ya estaba totalmente radiante y el corazón de Arthur ya estaba que explotaba.

– No pensé que me encontrarías – Arthur estaba demasiado cerca del norteamericano y le costaba tan solo pensar.

– Bah…eres predecible. Cuando era pequeño y me sentía mal me traías hacia acá. ¿No lo recuerdas? – Alfred le había dado frío y tan solo mirar a Arthur con tan poca ropa, le daba más frío aún.

– No… No lo recordaba – Arthur se dio cuenta que el norteamericano estaba con más frío que antes. – ¿Tienes frío? –

– Un poco, ¿Vamos a tú cabaña? –

– Esta bien…aunque espero que hayas traído ropa de abrigo, no me gusta estar todo el día encerrado – Arthur comenzó la caminata hacia su cabaña.

– Espera Arthur… ¿No estás con zapatos? – Alfred sentía mucho frío.

– Si… ¿Por qué? –

– Es que me da más frío verte así –

– No te preocupes…estoy totalmente acostumbrado – Arthur tomó la chaqueta que había traído y la colgó en su brazo.

Caminaron tranquilamente la media hora de distancia que estaba la cabaña. Arthur sentía como la temperatura de su rostro aumentaba progresivamente. Al llegar, Arthur al ver la cara de espanto que tenía el menor tomo la tetera y puso a calentar el agua.

– ¿Quieres un té Alfred? – Arthur miro como el menor intentaba prender la chimenea que estaba en esa cabaña.

– Un café… ¿Me puedes ayudar con esto? –

– Ya espera…mira tú la tetera – Mientras comenzaba a llenar de pequeñas leñitas en la gran chimenea. Luego de un instante el mayor ya tenía la chimenea completamente encendida.

– Ya está el agua Arthur – Alfred apago la tetera y sirvió un café a él y un té para el mayor. A pesar de ser tan distintos les encantaban las bebidas calientes.

– Ya gracias Alfred – Las manos de Alfred rozaron dulcemente, y un gran sonrojo se apodero del inglés.

– Que bien… yo sé que en esta época aquí hace frío, pero nunca pensé que fuera tanto –

– Sí… por eso me tomé las vacaciones. Yo no paso mucho frío aquí, estoy acostumbrado. Total cuando vivía con mi madre vivíamos en este sector – La humeante taza de té toco los delgados labios del inglés.

– Oye Arthur… – La mirada de Alfred estaba prendida del fuego que surgía en el interior de la chimenea.

– ¿Sí? – Arthur miraba como Alfred mostraba una cara de preocupación clara y evidente.

– ¿Supiste de la polémica entre Rusia y Polonia? –

– Sí…. ¿Porqué? –

– Es que me da lata por Lituania… tú sabes no es su culpa que ellos están peleando y debe ser el más afectado. Es bien sensible ese Toris. – El café de la taza de Alfred ya se había acabado.

– Sí… ¿Quieres más? – Preguntó Arthur mientras mira como el héroe se acercaba cada vez más.

– No… ¿Te queda mucho?… está más calentito aquí – Alfred se posicionó al frente de la gran chimenea.

– Sí…espera –

Luego de un rato… el frío de la cabaña al exterior era cada vez mayor, pero en el interior el par de rubios estaban ya con menos frío y conversaban animadamente. Extraño para los dos.

– Arthur… ¿Te puedo decir algo? –

– Claro… siempre me has contado todo ¿No?, ¿Por qué ahora me preguntas algo así? –

– Es que se podría decir que es como una confesión – Alfred miraba con sus azules ojos al inglés. Los dos tenían los ojos brillosos y sus labios entre abiertos, como si alguno tuviera que aumentar el paso.

–  Dilo entonces – Arthur y Alfred estaban sumamente embelesados con los ojos del otro.

– Arthur… yo…yo…. yo te amo – Alfred terminó su confesión sellando los labios de su amado.

El beso dulce y tierno, fue realmente exquisito para el mayor. Siempre había sido besado a la fuerza por Francis, pero el beso de Alfred había hecho que todo su corazón y algo en sus partes bajas se encendieran.

Al instante en que se separaron, los lentes de Alfred estaban completamente fuera de lugar, sus labios hinchados y mucho deseo en sus corazones.

Arthur no soportó más el esperar los labios del menor y acercó más a Alfred para que lo volviera a besar. Alfred se sentía en las nubes, recordaba su infancia con el aroma de té que tenía impregnado Arthur en sus labios. Era delicioso…

Alfred lamio los labios del mayor mientras lo miraba atentamente.

– Te amo… – Acercó sus labios nuevamente a los de Arthur, mientras el mayor lo recibía plenamente recostado sobre la madera del suelo.

Los besos no paraban…sentían que morirían si paraban…simplemente paraban para poder respirar unos segundos. Paso el tiempo y sus besos simplemente hacían quitarles algunos suspiros, el desenfreno ya había pasado y miraban la chimenea totalmente feliz.

– Pensé que era el único que se sentía así – Arthur estaba bajo el regazo de Alfred, estaba sumamente boyante y su suerte esperaba que no terminara nunca.

– Bah… viste que siempre te salvo, en resumen soy el héroe – Alfred sonreía de oreja a oreja, le hubiera gustado llegar a más con el mayor, pero su nula experiencia en esos ámbitos hacía  que se frenará por no saber qué hacer.

– Ja…ja, eres un idiota – Arthur se acurrucó aun más en los brazos de Alfred, algo de sueño le había dado estar tan cerca de la chimenea.

– Por favor… no tienes porque ser tan malo – Alfred se había dado cuenta que Arthur había cerrado sus ojos como si el cansancio se apoderara de él.

Arthur a los segundos ya respiraba más tranquilamente y es que el sueño definitivamente le había cambiado, Alfred por su parte aún sentía algo de molestia en sus partes bajas. Nunca había sido un cobarde y es que tan solo mirar con esa cara de lujuria a Arthur era realmente difícil, aparte que sería su primera vez… ¿Porqué Francis había sido el primero para Arthur? … Francis era muy bueno para esas cosas y él se sentía todo un pequeño para aquello.

Alfred estaba nervioso, miraba para todas partes. La cara tranquila de Arthur hacía que sé impacientará aún más. Se dirigió al antiguo refrigerador  que Arthur tenía y saco la coca cola que había traído.

– ¡Rayos! ¿Qué cosa traje? – Alfred miró atentamente la lata de coca cola y era negra. No tenía nada extraño, pero el sabor no era el mismo ¿Qué pasaba?

Alfred miro por todos los lados la lata y allí lo encontró en vez de decir coca cola, salía un pequeño cartelito que decía zero en la parte inferior de coca cola.

– ¿Esta es la nueva cosa que salió?… espero no haber traído muchas de estas, tengo que encontrar algo con azúcar. –

El rubio busco entre todas las latas y no pudo encontrar ninguna lata de coca cola normal.

– ¿Por qué haces tanto ruido Alfred?… pensé que estabas conmigo – Arthur estaba con todo su cabello desarreglado y su camisa que decir…

– Es que traje una coca cola mala… me equivoque al comprar en el supermercado – La cara triste de Alfred, recordó a Arthur cuando el norteamericano era sólo un pequeño.

– Ven… – Arthur abrazo y tranquilizo al estadounidense, ya no era lo mismo sentir sus cuerpos cercanos.

Sus cuerpos abrazados… desprendían un aura de calor y fuerza mayor en donde el amor se podía sentir en el aire. Alfred ya se sentía más tranquilo, era como si volviera a sentirse pequeño ante la imponente imagen del gran Reino Unido.

Arthur por su parte, volvía a sentirse poderoso y sentía nuevamente como Alfred se volvía a ser pequeño.

– Alfred… parece que tengo unas Coca Colas guardadas en la despensa ¿Quieres una? – Arthur miraba como el pequeño mechón que tenía, se levantaba poco a poco.

– ¿En serio? – La cara del estadounidense se iluminó ampliamente por la felicidad que le producía tomar esa bebida llena de cafeína.

– Si… ¿Por qué? –

El cuerpo del enviado para ser héroe desapareció rápidamente del espacio que el inglés le había creado. Debía haber ido a buscar Coca Cola para poder tomar. Por su parte Arthur sintió como su corazón se volvía a acelerar al sentir que la presencia del norteamericano estaba más cerca de lo normal.

– ¡Arthur! ¡Te amo! – Alfred llevaba un six pack de Coca Colas en su mano, aunque realmente encontraba extraño que hubiera de esas en una cabaña tan alejada de la sociedad y modernismo.

– Ya… toma tranquilízate. Yo me prepararé un té, Esperare por ti en la sala de estar – Arthur se sirvió otra taza de humeante té y de dirigió a la sala de estar. Se había acostumbrado sentir ese delicado calor en sus mejillas.

– Ya… – Alfred se tomo la bebida, como si de espinaca se tratara y fue con todo el valor posible hacia la sala de estar. Esto era ahora o nunca.

Ya en la sala de estar, el calor embriagaba y entraba invadiendo cada rincón son su temperatura. El frío era agradable, pero ese calor aún más.

Arthur estaba con la misma camisa desarreglada y su cabello estaba totalmente fuera de lugar, sus labios rojos y carnosos apuntaban fijamente hacia el fuego. Sus labios estaban entreabiertos y sus verdes ojos brillaban como diamantes.

– Arthur… – Alfred estaba anonadado frente  a esa deliciosa visión que le daba el inglés.

El inglés miro al que lo llamaba y algo en su mente se agolpó frente a él. Había hecho de todo con Francis cuando el pequeño no era su colonia, pero ahora era totalmente distinto, ahora era él el que sabía toda esa arte y al parecer Alfred estaba deseoso de poder aprender a amar.

Sus labios se volvieron a juntar teniendo al fuego como único testigo, sus labios se movían al compás de su respiración y las urgentes manos de Alfred no sabían qué hacer.

Arthur no demoró mucho en darse cuenta que Alfred se sentía mal al no saber qué hacer. El mayor tomo las manos del menor y las guío hacia su torso, le ayudo a sus temblorosas manos a sacar su camisa y tocar sus partes más sensibles. El menor tenía unas grandes y varoniles manos que hacían sentirse más y más afortunado de poder ser parte del corazón de ese amante de la Coca Cola.

El de ojos verdes, tomo con sus manos la camisa del menor y la rasgo. El deseo y la pasión habían aumentado al sentir las grandes caricias del menor en su torso. Los labios de Arthur se apoderaron de las tetillas del menor el cual no paraba de suspirar al sentir la lengua del inglés cada vez que las rozaba con sus dientes.

– Ahh~- Alfred se sentía en la gloria, estaba disfrutando mucho esas caricias que Arthur le propinaba.

El pantalón de Alfred tampoco demoró en ser parte de la ropa rasgada por Arthur, este último se sentía desfallecer ante tanta y desmesurada pasión. Los delgados dedos de Arthur tocaban con urgencia el palpitante miembro del estadounidense.

Arriba… abajo….lengua…labios. ¿Con qué no tocaba el gran miembro de Alfred el correcto inglés?

– Aaaarthur – gritaba Alfred, se sentía pequeño y realmente para ser su primera vez se sentía glorioso ese toque.

Arthur había introducido todo el miembro del menor en su boca y con sus dientes y dedos estimulaba más y más el miembro de Alfred.

Arthur no quería dejar de tocar la gran cualidad de Alfred y es que era delicioso y grande el miembro de Alfred. Alfred por su parte llegó a su límite y por fin soltó todo su jugo.

– Oh~- Alfred estaba totalmente exhausto, su vista estaba nublada y unos ojos verdes se acercaban más y más a él.

– ¿Te gusto? – Arthur miraba como el cansancio del menor era evidente, pero ya había iniciado algo y no pararía hasta que terminara él también.

Arthur espero unos segundos y beso a Alfred que aún se encontraba indefenso, los besos candentes y calientes se propagaban por el cuerpo del estadounidense, sin siquiera dejarlo escapar suaves y grandes gemidos.

– Oh~… Arthur, ¡Me corro! – Grito Alfred mientras los labios de Arthur estaban nuevamente en el miembro de él. Se sentía en la gloria, quería sentir la humedad de Arthur una y otra vez, sin parar.

Arthur se acerco nuevamente a Alfred y lo beso, ahora estaba listo para poder sentir lo mejor. Con cuidado se metió el gran miembro excitado del menor, ya estaba acostumbrado y el dolor era mínimo. Alfred poco a poco sintió como si una vocecita le gritara lo que debía hacer y comenzó con las embestidas en el mayor. Se miraban y Arthur se levantaba con cada embestida que el menor le propinada.

– Ah~…ah~…ah~…- Se escuchaba, los gemidos de Arthur eran deliciosos y se sentían en la gloria los dos. Los ángeles nunca estarían tan cerca del cielo como ellos.

– Ah~…aaaaah~…aaaaaaah~… – Arthur estaba que llegaba al límite y sentía el miembro de Alfred cada vez más grande. – ¡Aaaaaaaaaaaa~…! – Grito Arthur aferrándose al cuerpo del menor enterrando sus uñas en la espalda de Alfred.

Minutos más tarde, la pareja se dirigía a la habitación de Arthur para volver a hacer lo que habían hecho hasta que el placer terminara. Porque al fin y al cabo… ¿Tenían un mes para continuar no?

Bueno…por fin lo terminé. He decidido escribir mis fics aquí de ahora en adelante, me da vergüenza saber que mucha gente leera todas las estupideces que escribo aquí, pero así sabrán más que nada si es un fic o un día normal. Saludos a Xan que me apoya en todas las estupideces gays que escribo… pff y pondré algun trocito a continuación de él otro fic que estoy escribiendo.

Saludos

Meems

Summary: En las cálidas bahías de Seychelles un inglés intenta decirle a la persona que ama todo su amor, el problema es que mil y un problemas tiene para un simple te quiero.

(…)- ¡Italia! ¿Sabías que en Corea se inventó la pasta? – El coreano ya estaba con traje de baño al igual que su familia, aunque bastante más recatados que los europeos.

– ¿En serio? – Feliciano había parado en seco de gritar “Pasta~”“Pasta~” para mirar al coreano.(…)- J aja ja, ¿Quién me acompaña al agua? – Dennik estaba ansioso de tocar el agua tibia y comenzar con sus juegos y travesuras.

– ¡Yo! ¡Yo! ¿Tino me dejas? – El pequeño Peter estaba feliz, aún no se encontraba con ese idiota de Arthur. (…) ”

Mirame – USAxUK

Tus ojos son hipnotizantes… deliciosamente hipnotizantes. Brillan,  me miran y me hacen sonrojar.

¿Porqué lo haces? ¿Porqué me provocas esa sensación de inferioridad? ¿Porqué me siento vulnerable ante tí? ¿Porqué mi corazon late con tan sólo una mirada?

Arthur tenía los ojos fijos en esa fotografía, la habían tomado un mes, que a ese estúpido se le pasará por la cabeza que se podia independizar. Estaban los tres, con una sonrisa radiante, Mattew tenía una sonrisa tranquila y bastante más calmada que cuando había sido críado por Francis, Alfred también. El se encontraba en el medio, había sido uno de sus mejores cumpleaños.

Lentamente sintió como algo calido se posaba en su hombro y un rizo corto tocaba su cuello.

– ¿Qué te pasa? – Se escucho.

– Tan sólo recordaba –

———————————-

o.O?

No me maten, lo hubiera escrit más largo, pero quedo bien así.

Saludos

Meems

PD: 2 en menos de una hora xD

Empate…con sabor a derrota…- CHILEXARGENTINA

Bueno se podría decir que es algo como un extracto de fic…sin isnpiración. Así que nisiquiera lo revisaré despues de escribir…

– Manu… ¡No te preocupes! – Martín miraba como Manuel se sacaba los zapatos de futbol al sentarce en la cama. Odiaba los empates  aún más cuando peleaba con una mujer.

– Bah..estoy desepcionado – Manuel se cambio de ropa rápidamente, lo único que quería era dormir y que el día asqueroso y largo que había tenido terminara. Había esperado tanto por ese día y nada había resultado como quería.

– ¡No te deprimas!… mira que la modelo no me deja siempre venir aquí – Martín veía como su enamorado ya estaba con ese asqueroso pijama mangas largas y pantalones largos. Eso solo decía una cosa, no obtendría lo que quería… y había cruzado la cordillera y ni si quiera lo consideraba.

– Mira…mejor si quieres te acuestas, pero no estoy con animos para nada. Te juro que la tomaría y la estrujaría hasta que sus ojos se saldrían de sus orbitas… ¡Te juro que siento que la odio!

– Ya…tranquilo Manu, es sólo un partido – Martín no entendía lo que pasaba con Manuel…nunca había estado tan enojado y desilusionado, siempre una sonrisa adornaba la cara del chileno y lo hacía pasar grandes y divertivos momentos.

– Es que… es una oportunidad para el mundial.. ¿Me entiendes? – Manuel tenía los ojos llorosos y estaba bastante enrabiado.

– Pero…nene tranquilizate – Los ojos llorosos del chileno miraban al argentino bastante cerca. Estaban hipnotizados en el otro.

Manuel miró a Martín, se relamio los labios y lo beso.

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Otra cosa gay… lo sé, soy una fangirl a morir. Debo estudiar redacción, porque me falta mucho para poder hacer una novela perfecta que saque babas a todas las personas sin utilizar intertexto ni ideas en otras cosas.

Saludos

Meems

PD: Segundo post en menos de 5 horas D:!